Doble vida...

18 de septiembre de 2009



Estoy aquí, cerca de casa, cerca de ti, cerca de muchas cosas que eran mías y daba por perdidas. Mi habitación ya huele a mi, mi ropa sucia ya se lava en casa, mi maleta ya coje polvo en el desván, ya puedo alimentar a mis peces, ya puedo actualizar mis fotos del corcho, ya puedo pedir derechos por el mando a distancia, ya puedo acostarme en mi sofá, y utilizar mi flexo. Ya no tengo dos armarios y la ropa dividida. Ya no tengo una balda en la nevera con la comida de una semana, ya no tengo que hacer mi lista de la compra y sacar cuentas por cosas comunes como el agua y los productos de limpieza...

Pero tampoco tengo la opción de no ir a clase si anoche salí. Tampoco tengo exámenes (al menos presenciales), aunque sí mucho que leer y muchos trabajos que entregar. Ya no tengo tutorías, ni revisiones de exámenes. Se acabó pasear en bicicleta de Manuel Candela a magisterio, pasando por la ciudad de las artes y las ciencias. Llegó el fin de la incertidumbre. Se acabó hoy aquí y mañana allá.

Se acabó estudiar oposiciones toda la tarde, pero también emborracharnos alguna tarde de forma espontánea, siempre que la legislación se atragante más que el bizcocho de tres días. Se acabó levantarse antes para estudiar, pero también despertar a los demás con bromas varias, pero soportables e inocentes. Se acabó mayo y junio agobiante y estresante, pero también los helados en el balcón, entre el tema 8 y el tema 10. Se acabaron las exposiciones en el salón, y perrear en el sofá entre Carlos Baute y Pasapalabra.

Y sobre toto, se acabó escuchar "doble vida" en el coche, en los cinco minutos de trayecto entre casa y el trabajo, con el volumen al máximo, intentando no pensar en las horas que quedaban de trabajo y de estudio.

4 comentarios:

kuxa dijo...

Sí.. siempre q acaban las rutinas q teníamos asociadas a obigaciones, estrés, q nos fastidian... Nos damos cuenta de todas las cosas buenas que también tenían, de los sabores que ya no volverás a saborear... de la gente que a lo mejor no vuelvas a ver porque no teníais una gran amistad..pero estaban ahí cada día.

Pero vale la pena por cambiar una balda de comida x la nevera entera.. no? ;)
bsitos Seño!!

Sole dijo...

si eso si...qué gusto da abrir la nevera y verla toda llena..!! y sobre todo, qué gusto da saber que puedes coger cualquier cosa sin pedir permiso!! jejeje..

ferran dijo...

Si la cosa és per a millor, mereixa la pena el peatge.

german dijo...

tinc un germà que pensa que la nostàlgia no és bona. Com sempre intente justificar-li que el problema és només si ens quedem instal·lats en ella. Si no ho fem, resulta que tot esdevé record -agradable, les més de les voltes, per eixa capacitat mental de les persones. Mirar cap arrere i vore el que veus està molt bé... perquè és el que t'ajuda a mirar cap endavant i omplir de nou un trajecte! ;)