Dues parts...

21 de desembre de 2009

Sempre existeixen dues parts: qui eres, i qui voldries ser. I entre una i l'altra un silenci d'ascensor, un parèntesi, una inconnexió inconnectable. Quedar-se o fugir. Pensar o actuar. Voler o odiar. No hi ha terme mig.

La forma més senzilla de solucionar aquesta qüestio incontrolable és comprometre's. I la forma de compromís més senzilla que existeix és pegar a fugir. I creu-me que pots estar satisfet: si pegue a fugir és perquè m'importes més del que el teu cap pot abarcar.

Les coses no sempre tenen sentit. De vegades les accions més absurdes diuen més de nosaltres del que voldriem.

2 comentarios:

Javi dijo...

No hay término medio, es verdad, siempre debe ser blanco o negro, frío o calor, amor u odio, compromiso o indeferencia, feliz o triste, grande o pequeño, vivo o muerto... somos la criatura de la contínua decisión, el animalillo que constatemente se determina a ser o a hacer. Porque es así como se nos enseña a pensar y actuar, es así como se empeñan en que invirtamos nuestra energía y nuesta capacidad mental. Porque uno no puede sólo ver, entender e integrar, dicen que eso es indolencia, pasotismo o conformismo. Hay que hacer, actuar, intervenir. El secreto es el posicionamiento ¿verdad? Hay que posicionarse ante los acontecimientos, hay que analizar, medir y esperar que nuestra mente nos dé un resultado para poder instalarnos frente al acontecimiento, ante el reto. Y así poder actuar, porque la segunda parte de todo esto es la acción: posicionamiento-acción-reacción... y vuelta a empezar: que los siguientes acontecimientos vayan dictando el devenir de las cosas, que vayan dictando cómo y qué debe ser nuestra vida ¿es eso inteligencia? ¿es el posicionamiento el corolario de todo lo que debe ser nuestro existir? ¿es preciso que tengamos que abaluastrarnos sobre eso que la mente nos proporciona?

kuxa dijo...

"Un silenci d'ascensor", me ha encantado esa expresión.
A veces se dan silencios de ascensor en la vida, en nuestras relaciones con algunas personas. Y a veces los podemos tener con nosotros mismos. Creo que esos silencios.. son necesarios para dejar pasar el tiempo cuando ni se quiere ni se odia, ni se olvida ni se recuerda, ni es blanco ni es negro. Ni huyes ni te quedas.
La vida es una extensa e inexorable gama de grises.
Querer que las cosas sean blancas o negras, cuando son grises... es una pérdida de tiempo. (lamentablemente)